La llegada del invierno nos impulsa a un nuevo ciclo para nuestras vidas que nos otorgara beneficios notorios para el renacer de la primavera. Ese ciclo, consta de una beneficiosa introspección del ser. Esa mirada hacia adentro será un caudal de renovadas energías y de sabiduría para el renacer de la primavera. Por eso mismo, debemos observar nuestros pensamientos.

En nuestro cerebro tenemos dos hemisferios y cada uno de ellos nos orienta a ver la vida de una manera diferente.

El lado izquierdo del cerebro además de controlar la mano derecha y la audición,  es racional, lógico, objetivo, se esfuerza y tiene sentido del tiempo. El lado derecho, controla la mano izquierda y la vista, es intuitivo, asociativo, emocional, subjetivo,  tiene sentido del espacio y toma las cosas como vienen.

Nos han enseñado a ejercitar principalmente el  lado izquierdo, que sea el dominante y así, funcionar  en el mundo material, donde podemos percibir con los cinco sentidos o buscar una explicación racional. Desconfiando de nuestros impulsos intuitivos  o bien, al ignorarlos directamente los eliminamos de nuestra mente. Esto nos limita en la vida, disfrutándola superficialmente con un horizonte acondicionado. La mente se apega a un objeto o alguna emoción y queremos retenerlo. A esto, le agregamos la sobrecarga de información que nos llega incluso hasta sin buscarla,  se nos complica mantener un ritmo lógico y con el tiempo el cerebro izquierdo se siente agobiado. Por eso, para poder procesar esta información, tenemos que desarrollar el lado derecho del  cerebro y cultivar nuestra intuición. Todos nacemos con esta facultad y experimentamos impulsos intuitivos todo el tiempo.

Si logramos romper ese trance del apego con un cambio de perspectiva y el desarrollo de la sensibilidad, obtendrás la respuesta inmediata  a tu pregunta, aprenderás a inspirar a otros con tus palabras porque serán de tu verdad, encontrarás en la vida más autenticidad e integridad.

Aquí encuentras un par de meditaciones para practicar durante el invierno y desarrollar el lado izquierdo del cerebro. Con el paso de los días notaras tu suave rostro, tu sonrisa transformadora y tu mente despejada.

Postura para preparase para la meditación:

Ubícate en un lugar tranquilo, siéntate en postura fácil con la columna recta o puedes también estar sentado en una silla apoyando los pies en el suelo y con la espalda alineada. Conéctate con tu respiración.

Abre el espacio sagrado con una plegaria entonando el Adi Mantra: “Ong Namo Guru Dev Namo”  tres veces con las manos en oración (pranam mudra) frente al pecho.

Puedes hacer antes de la meditación alguna respiración (pranayama) y ejercicios o posturas de yoga (kriya).

Y para finalizar la meditación y cerrar el espacio: Llevar las manos en oración frente al pecho y cantar Sat (largos) Nam (corto) por 3 veces.

Aclaración: para dominar los efectos de la meditación debes hacer una disciplina diaria. Si cambias el hábito podrás cambiar tu destino,  por eso es importante que realices la meditación por un mínimo de 40 días continuos (sin saltearte ninguno). Elegí la meditación que más se adapte a tus necesidades o te inspire,  y toma un compromiso contigo mismo para practicarla (Es para tu BIEN)

40 días: Cambiar un hábito. / 90 días: Confirmar el hábito. / 120 días: te vuelves ese hábito. / 1.000 Días: Maestría del nuevo hábito.

Meditación en silencio – Te dará poder, fortaleza y vitalidad –

Comentario: Es una meditación calmada, tranquila, silenciosa y solitaria. Te dará el silencio más profundo de tu ser. Escucharás el silencio, podrás escucharte a ti mismo. Si llegas al punto de poder escuchar tu propio latido del corazón, entonces lo habrás logrado.

Ojos: cerrados focalizados hacia el entrecejo.

Mudra: Mano izquierda plana contra el pecho con los dedos hacia la derecha y el pulgar hacia arriba. Mano derecha sobre el dorso de la mano izquierda y el pulgar hacia arriba.MeditaciónSilencio-e1331600798942-300x282

Respiración: inhala a través de las fosas nasales y exhala a través de la lengua enrollada (lengua en U) que traspasa los labios y éstos están ligeramente fruncidos.

Duración: 11 minutos/ y puedes extenderla hasta 31 minutos

Meditación Gunpati Kriya I

Comentario: Ganesha o como también se la conoce como Gunpati, puede conocer lo que sea, y atravesar cualquier bloqueo. La sabiduría y las decisiones sabias te conceden felicidad en tu vida.

El impacto de esta meditación es limpiar los bloqueos de tu propio karma. Cada uno de nosotros tenemos tres regiones que conquistar: el pasado, el cual está registrado en nuestra psique (samskaras), y el cual nos da desafíos y bendiciones que se equilibran con estos sonidos. El presente, el cual debe dominarse con la práctica de la acción con integridad en el momento (karma yoga). El futuro, registrado en los éteres y que, en su mejor y más realizada condición, se llama dharma. Te permite soltar los apegos de la mente y el impacto de acciones pasadas para que puedas crear y vivir una vida plena y un futuro perfecto.

Ojos: enfocados hacia el entrecejo y abiertos una décima parte.

Mudra: manos en gyan mudra para comenzar (se tocan las yemas del índice y pulgar). Los codos están rectos durante el canto y el mudra cambia cuando cada yema del dedo toca alternadamente la yema del pulgar con una presión firme.

En SAA presiona la yema del pulgar con el dedo índice  (sabiduría)

En TAA presiona la yema del pulgar con el dedo mayor. (Paciencia)

En NAA presiona la yema del pulgar con el anular. (energía)

En MAA presiona la yema del pulgar con el dedo meñique. (comunicación)

Y luego lo mismo con RAA MAA DAA SAA, y continuas con el mismo movimiento en SAA SE SO JONG (jam)

sa-ta-na-ma-mudras

Mantra:

SAA-TAA-NAA- MAA

RAA- MAA–DAA-SAA

SAA –SE- SO- JONG

Primera parte: canta el mantra en una sola respiración mientras de manera secuencial presionas las yemas de los dedos en cada sílaba. Canta en monótono  o puedes utilizar la misma melodía del Kirtan Kriya.

Tiempo: de 11 a 62 minutos

Segunda parte: Inhala profundo y sostén la respiración. Mueve tu cuerpo lentamente estirándolo y girando. Mueve cada músculo del cuerpo. Mueve la cabeza, el torso, los brazos, la espalda, el abdomen y las manos. Luego, exhala poderosamente. Repite esto de 3 a 5 veces.

Tercera parte: Inmediatamente siéntate derecho. Enfoca la mirada hacia la punta de la nariz y mantente quieto meditando de 2 a 3 minutos.

Para finalizar: Inhala y sostén la respiración por 30 segundos mientras mueves y rotas tu cuerpo como si estuvieras sufriendo un espasmo. Cada músculo debe estirarse y moverse, desde los músculos de la cara, cabeza y cuello hasta los dedos de los pies. Exhala. Repite 3 veces más. Luego inhala, siéntate tranquilo y concéntrate en la punta de la nariz durante 30 segundos. Exhala y relaja.

 

Karma: la ley de causa y efecto aplicada a las acciones mentales, morales y físicas. Acción que tiene una reacción.

Dharma: El camino de la vida recta. No hay reacción. Acciones que son del alma en sincronía total con el universo.

Samskaras: tendencias, potencialidades y estados latentes que existen en las áreas subconscientes e inconscientes de la mente.

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